Mi experiencia en otras culturas #4: Sao Paulo, Brasil.

Después de algún tiempo continuo con la serie de post sobre las experiencias personales que tuve trabajando en otros países y sumergiéndome en otras culturas.

En este caso, voy a contarles un poco de algunas de las veces que me tocó ir a Sao Paulo.

Brasil me parece un país fascinante. Desde que estaba esperando para pasar migraciones ya se siente la vibra diferente. Recuerdo un anunció de la TV (si si, en la cola de migraciones) que vendían una escalera plegable y el vendedor parecía que estaba cantando una samba. Todo es alegría y color en Brasil.

A mi entender, son un ejemplo en muchos aspectos. Tienen líderes que tienen los objetivos claros y saben como coordinar acciones para alcanzarlos.

Me pasó de visitar algunos lugares de Sao Paulo, y sentir que era primer mundo (tecnología, construcciones edilicias muy modernas, etc.), pero dar la vuelta a la esquina y recordar que estaba en una Sudamérica devastada por la pobreza y marginalidad.

Esto mismo pasa cada vez que se sale del aeropuerto. Las fabelas ocupan la mayoría de las postales al costado de las autopistas.

Brasil me gusta por sus ganas de progresar y sus políticas interiores y -particularmente- exteriores. Pero así y todo no es un país que me termine de gustar para vivir. Cada vez que fui vi muchos matices, pero hay algo que hace que no me termine de sentir “en casa”.

Laboralmente, los profesionales brasileros me parecen muy completos: Experiencia + Estudios + Actitud. Tambien tengo que aclarar que me tocó interactuar en proyectos donde se sentían amenazados (explicitamente) por la presencia de argentinos y la actitud no era la mejor. Pero despues de varias semanas trabajando en proyectos juntos las cosas retoman su camino y las cosas mejoran considerablemente.

Que opinas de Sao Paulo? Cual fue tu experiencia ahí?

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Hay un Comentario

  1. Federico Galdeano

    Muy bueno el artícilo Rodrigo. Yo no tuve la oportunidad de viajar a Brasil por trabajo, pero si recibimos muchos brasileños en nuestra terminal aqui en Argentina. El año pasado estuve trabajando con dos personas que venían de la plata de Camacarí, la plata más moderna y más eficiente de sudamérica. Fueron mi sombra y yo la de ellos durante dos semanas.
    Ellos admiraban nuestra ingeniería, nuestra determinación, en si todo nuestro conocimiento y de alguna manera lo envidiaban porque les parecía que el trabajador en Brasil no era asi de dedicado. Pero nosotros, rápidamente nos dimos cuenta de una gran diferencia en la cual ellos nos llevan la delantera: ellos son mucho más diciplinados. Se aferran a un sistema o proceso y lo cumplen. Manejan mucho mejor la estandarización que en la industria automotriz es fundamental (en si en cualquier industria) y lo viven como un “estilo de vida” y un compromiso. Cumplen las normas porque entienden “los por qué” de ellas.

    En si, una gran experiencia en pocos días.