Como Amazon destronó a Cúspide

El primer libro que compré desde la comodidad de mi casa fue “La Larga Cola” (una review muy sencilla fue el segundo post de este blog) y como siempre, lo hice en Cuspide.com. No recuerdo como llegué a esta librería, ya que siendo un tigrense de toda la vida, nunca había visitado una librería física Cuspide (generalmente visitaba Yenny o La Boutique del Libro, que me quedaban más a mano). El tema es que durante años compré el 80% de mis libros en Cúspide, dejando el 20% restante para compras ocasionales en tiendas con gente de carne y hueso, chombas y carteles identificatorios prendidos del pecho. Incluso hace algunos minutos compré Compradicción de Martin Lindstrom en la mencionada librería.

Cuando amigos me preguntaban por qué encargaba mis libros en Cúspide sabiendo que me cobraban cerca de $30 el envío -alrededor de 6.5USD[1] a cambio actual- y otro tanto si decidía pagar contra entrega del pedido, me respuesta era contundente:

Pago la diferencia como retribución por permitirme hacer la compra en 30 segundos desde mi casa

Para ese entonces muchos de mis amigos ya compraban libros por Amazon, y yo solo había tenido una tímida experiencia comprando un texto técnico que necesitábamos en IBM, pero hace algo más de un año algo cambió: Descubrí el “Auto-delivered wirelessly“.

Esta metodología de Amazon.com te permite comprar libros para Kindle y que te aparezcan -como por arte de magia- en todos tus dispositivos. Y cuando digo “todos tus dispositivos” no digo todos tus aparatos Kindle sino en cualquier equipo que le hayas instalado la aplicación homónima (celular, laptop, tableta, etc.) y ¡de forma gratuita!. Pero agreguémosle algo más: Todo esto lo puedo hacer solamente con un clic.

Pero, ¿qué pasa con la gente que no disfruta leer en dispositivos electrónicos? Bueno, como fiel representante de esa categoría (amo la experiencia de leer en papel, y acostado), Amazon me hizo las cosas muy fáciles. Casi imposible rechazarlos: Una aplicación gratuita para todos mis dispositivos, la eliminación de la necesidad de sincronizar los equipos y poder comprar con un clic. De a poco me fueron convenciendo como Cúspide lo había logrado algunos años antes, pero mi nueva “librería” lo había llevado hasta un nuevo nivel, logrando en poco tiempo robarle mi presupuesto para libros casicompleto a Cúspide.

¿Cambiaría algo que Cúspide rebajara el costo administrativo y envío? Probablemente. Pero para recuperarme, seguramente tenga que hacer mucho más de lo que hoy está haciendo Amazon.

¿Qué opinas?

 

[1] Amazon cobra 9.98USD por un pedido semejante enviando de USA a Argentina.

Foto cortesía de Germán Echeverría

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Hay 2 Comentarios

  1. Hoy amaneció en Argentina una fuerte discusión por una nueva traba a las importaciones: Libros. El gran cambio, por lo visto, es que si queremos comprar algo por Amazon tendremos que ir a buscarlo directamente a Ezeiza, a una ventanilla especial. Si hay algún experto en la sala que nos quiera contar los cambios, agradecería.

    Sin dudas que va a ser una buena ventana para aprovechar nuevos negocios (Impresión Bajo Demanda o PoD en inglés, por ejemplo).

    ¡Nos leemos!

  2. Coincido con tu opinión. Creo que la diferencia principal es que el mercado del libro se encontraba aislado (o protegido según se lo mire) del resto del mundo. La logística en la entrega de los libros físicos hacía que tuvieran las librerías locales una ventaja importante.
    Con la llegada de internet y nuevas tecnologías como los e-readers y los ebooks uno ahora tiene posibilidad de acceder prácticamente a los mismos servicios de empresas de Estados Unidos o de cualquier parte del mundo.
    Las librerías locales van a tener que actualizarse y empezar a ofrecer prestaciones similares a la de los gigantes internacionales. Creo que en esta batalla van a perder, se acordaron demasiado tarde de sus clientes/lectores.