Lecciones Aprendidas (V.3) – Autoregulación

El pasado Lunes (24/11/2008) entraron nuevos empleados al grupo, 9 para ser más preciso.

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Estos chicos entran en plena época de cambios. Hace poco menos de un mes, asumí un nuevo rol en mi organización (ya les voy a contar con más detalle en otro post), y como primeros objetivos tengo:

  • la -definición y- aplicación de roles, responsabilidades y objetivos operativos para cada puesto,
  • creación de espacios de conversación renovados, poniendo el foco en la opinión de cada uno de los integrantes del equipo

Contexto:

Lunes 9:15AM. Nuestros nuevos compañeros esperando en la recepción. Junto con Zechi (uno de los líderes de equipo que trabaja conmigo) los fuimos a recibir, y a darles la charla de bienvenida.

En resumidas cuentas, les comentamos sobre nuestra organización del equipo, un poco de la historia (muy poco), algo del organigrama y ese tipo de información que se le suele dar a un empleado nuevo (horarios, clientes, donde queda la maquina de cafe, baños, etc.), y también se dio una charla muy divertida sobre como habían vivido ellos su fin de semana antes de empezar en el nuevo trabajo.

Casi cuando estabamos terminando la bienvenida, uno de los chicos pregunto: “Como hay que venir vestido?”, y en lugar de responderle sobre lo que dice el código de vestimenta, le respondí con mi punto de vista, y con lo que realmente quiero para mi grupo:

“Pueden venir como les parezca, pero les pido responsabilidad”. Y ejemplifiqué lo que me parecia estaba fuera de lugar en nuestro ámbito:

  • Evitar Remeras muy “faroleras” (Remera naranja al estilo la de futbol de Holanda, o cosas asi)
  • Evitar bermudas
  • Evitar ojotas
Exceptuando esas salvedades, lo dejaba a criterio de ellos.
Cabe aclarar que la vestimenta de ese día era bastante heterogenea: Remeras y zapatillas por un lado, camisas y zapatos de vestir por el otro.
Lo que paso al día siguiente, es lo que me deja esta lección aprendida: Esos 9 chicos, vinieron vestidos formalmente.

Sinceramente, no creo que por ser una empresa multinacional haya que trabajar con un traje de sastre y unos zapatos perfectamente lustrados. Es mas, yo mismo evito esa vestimenta, salvo que sea estrictamente necesario (y les puedo asegurar que el “estrictamente” es por definicion).

Debatiendo con algunos colegas sobre esta situación, lo que me quedó en la cabeza fue que cuando tenemos la posibilidad -y responsabilidad- de definir nosotros mismos la delgada linea que separa lo que está bien, de lo que está mal, nos autoregulamos y vamos lo más arriba posible dentro “de lo que está bien”. Y “lo que está bien” no lo limitamos a nuestros propios estándares, si no que intentamos usar otros más generales. Si me preguntan por qué se da este fenómeno, creo que es una forma de demostrar la gratitud por la confianza demostrada.
Se me ocurren otros ejemplos para el debate, como el trabajo remoto desde la casa (aka Home Working).
Lo más opositores podrian decir que los empleados:
  • No van a trabajar
  • Van a trabajar solo en lo que quieren, y el trabajo más complicado se lo van a pasar a otro
  • Se pierde el  control sobre esa gente
  • La comunicacion con esas personas va a ser muy dificil
  • Si no tienen interne (telefono, fax, etc.) van a ser recursos con productividad nula
Muchas de esas afirmaciones hablan de la persona que las emite, y no de los candidatos al regimen, ya que se podrian solucionar con entrenamiento para ambas partes.
En este caso, sostengo que esos empleados se autoregularan y seran tan productivos -o más- que trabajando desde las oficinas, pero no quiero ser malinterpretado: Obviamente hay excepciones a la regla 😉
Lo que pasó, confirma lo que pienso sobre la autoregulación, aunque quizás alguno de los protagonistas cuente como vivió esa situación 😀
¿Que opinan?

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Hay 3 Comentarios

  1. Bueno, yo fui una “victima” de las 9 jajaj y paso a dar mi opinión.
    En la charla estabamos todos medios nerviosos todavia, sin saber con que nos ibamos a encontrar. Habiamos visto en Zechi buena onda, siempre tratando de descontracturarnos a todos, de amenizar la situacion y con la aparicion de Rodo, creo que ayudo a afirmar el concepto. Ya que mostró el organigrama donde mostraba su posición pero se manejaba como cualquier otro y nos insistia en que el era uno mas, que estaba para ayudarnos a nosotros.
    El tema de contar lo del fin de semana, descontracturo bastante la charla, hay una metodologia que dice, que para venderle a alguien, tenes que hacerle una pregunta que diga que si, si o si, que no exista el no. Entonces lo que necesitaban era que nosotros, hablaramos de algo, sin presion, para entrar en confianza y luego si preguntar lo necesario. En ese punto dio en el clavo, de ahi en mas, empezaron a surgir las preguntas de la mayoria de los chicos.
    En cuanto a la vestimenta, se vió un compromiso de la mayoria de los chicos del piso, por mas que en otros pisos se vistan de otras maneras, creo que todos queriamos asumir el mismo compromiso que nuestros compañeros y creo que la homogeneizacion en este caso es buena, porque demuestra como todos entienden el mensaje de tirar para el mismo lado
    Saludos