No hay tal cosa como un problema

Personalmente, soy de los que piensan que no hay tal cosa como un problema. No hay problemas flotando en el aire, ni caminando entre las personas.

Somos nosotros los que convertimos -o no- a un problema en tal, condicionandolo a tal cosa como consecuencia de nuestra historia, nuestro contexto, nuestras pericias en diferentes areas, etc.

“Va a llover, es terrible porque teniamos armadas mesas y sillas en el patio, para la fiesta de hoy a la tarde”. Esta puede ser una interpretación válida al hecho real (la lluvia). Pero otra interpretación, en un contexto diferente podría ser: “Finalmente, llueve! Así la cosecha será perfecta”.

El mismo hecho, uno visto como problema, el otro como una gran ayuda. Que llueva es una acción que -por lo menos hasta ahora- no se puede controlar, y podriamos decir que es un factor externo, que se escapa a nuestro control. Como comenté en algún artículo anterior, este tipo de excusas nos desligan de responsabilidad, pero tambien traen una frustración muy grande. Si tomamos un factor externo como causante y determinante de nuestro “problema”, será imposible solucionarlo, ya que es imposible para cualquier de nosotros modificar lo ajeno a nuestro accionar.

Pensando fuera de los paradigmas y modelos mentales

Pensando fuera de los paradigmas y modelos mentales

Think outside of the box” es algo bastante escuchado, y hace referencia a pensar más allá de lo que tenemos adelante de nuestros ojos, más allá de nuestros paradigmas y modelos mentales.

Personalmente, me viene ayudando mucho esta filosofía y forma de ver los “problemas”, o mejor dicho, las situaciones y obstaculos de la vida.

Dejar de pensar en los problemas como tales, y empezar a verlos como dificultades a sortear, además de atractivo, es menos frustrante, y nos invita a analizar esa dificultad, y evitar mecanizar el proceso de resolución, o “troubleshooting“.

Un buen ejemplo, puede ser el ejercicio de los 9 puntos, donde vemos que abstraernos al “problema” en si mismo en la única forma de solucionar el juego, y más aún el “paso 2” para Mentes más avanzadas 🙂

Como razonamiento final, me queda en la cabeza la cantidad de discusiones que tuve, por aferrarme a mis modelos mentales y paradigmas, y no dejar que la otra persona me cuente los suyos. Cuantas veces deje irresolutos “problemas” que hubieran sido mucho más sencillos de tratar, solamente teniendo presente que no existe tal cosa como un problema.

Los invito a reflexionar conmigo,

¿Podemos olvidarnos que existen los problemas y mirarlos solo como dificultades que -entre todos- podriamos solucionar con más facilidad?

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Hay 2 Comentarios

  1. ¿Podemos olvidarnos que existen los problemas y mirarlos solo como dificultades que -entre todos- podriamos solucionar con más facilidad?

    Me da la sensacion que lo que planteas, es ser objetivo para con uno mismo, y creo que eso es imposible. Tal vez logres abstraerte del problema para ver la solucion, adquiriendo tal vez, un grado de objetividad. Pero la solucion que encuentres, va a ser siempre subjetiva.

    Para responder la pregunta, yo creo que a veces se puede, y a veces no. Es posible, cuando conoces la causa del problema, porque entonces te dedicas a la solucion, pero cuando no sabes cual es la causante, estas a ciegas basicamente.

    La primera parte para resolver cualqueir situacion X, es saber cual es el problema, lo que muchas veces no nos detenemos a pensar, y empezamos a realizar intentos para solucionar algo que no tenemos ni idea porque esta mal, o si necesita ser solucionado.

    En fin, es tarde, tengo sueño, y sospecho que estoy desvariando.

    Abrazo d gol

  2. Pingback: Un post bastante personal « Liderar en la Era 2.0