Las inseguridades del Manager

Ser Ingeniero en Sistemas con 10 años de experiencia en desarrollo de aplicaciones móviles puede resultar en una gran ventaja competitiva a la hora de buscar un cambio de trabajo.

Una arquitecta con experiencia en obra civil imagino que se sentiría bastante confiada para hacer los planos de mi futura casa y ejecutar la obra, ¿no?

Pero un gerente, ¿con que seguridades cuenta? Pero antes de poder intentar contestar esta cuestión, me surge otra que está directamente relacionada: ¿Qué inseguridades tienen los gerentes?

Analicemos un poco como un profesional crece en una organización hasta ser Gerente:

  • Posiblemente empiece con un trabajo de entrada (entry level), como analista junior.
  • Mientras avanza en sus estudios, se empieza a especializar y logra ser analista semi senior.
  • Despues de un tiempo, esfuerzo y de conocer los procesos internos, es analista senior.
  • En paralelo a sus estudios, se certifica como Project Manager y le ofrecen hacerse cargo de la Oficina de Proyectos de su compañía.
  • Se recibe, termina la Universidad.
  • Lo nombran Project Manager Senior, teniendo bajo su responsabilidad los proyectos más complejos.
  • Después de un desempeño relativo superior, lo nombran Gerente de la Oficina de Proyectos

Una vez que un profesional es nombrado gerente, más allá de contar con las herramientas adquiridas durante los años anteriores, es necesario comenzar a profundizar en nuevas temáticas (Gestión de presupuesto, liderazgo, negociación, sindicatos, etc. etc.) que, con más esfuerzo que suerte, dentro de algunos años se dominaran. Pero, ¿qué le pasa a un profesional con experiencia gerencial por la cabeza a la hora de establecer su curriluculum cuando quiere cambiar de trabajo? ¿Qué destaca como habilidades?

La primera vez que me pregunté esto fue charlando con un colega que quería dejar la compañía y no sabía que destacar. En concreto, todo lo que había aprendido después de casi diez años como gerente en una multinacional le resultaba difícil enumerarlo en papel. Con el asesoramiento de un profesional de recursos humanos, mi amigo pudo enumerar sus bondades y darle forma, lo que devino en el segundo problema: Se empezó a sentir inseguro. De alguna manera, empezó a sentir ese rol gerencial como algo ajeno, no se percibía como un agregador de valor de la compañía, se reconocía a si mismo como un contestador profesional de mails y eso lo desesperó mientras compartíamos un café. Pero yo lo conocía. Sabía todo lo que había hecho y como había transformado su negocio. Pero, ¿cómo cuantificarlo sin caer en exageraciones? Despues de analizarlo un rato, le propuse dos ejercicios:

  1. Detallá los resultados obtenidos para cada uno de los objetivos y proyectos que estuvieron bajo tu liderazgo / gestión directa.
  2. Hablá con tus reportes directos, tus pares y tus jefes para que te cuenten en que sos bueno y en qué tenés que trabajar.

En base a los resultados relevados, mi amigo no solo consiguió una lista de bondades, también logró acallar sus inseguridades en base a los logros personales obtenidos, y los grupales gracias a sus contribuciones. Si estás en una situación similar, tranquilo. Probá con esos dos ejercicios para ver como resulta, y si queres, dejame tu comentario para ver como te fue.

¡Saludos!

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