Nos las sabemos todas

Hay dos cosas que todosalgunos de los argentinos hacemos muy bien:

  1. Describir los grandes problemas que nos aquejan junto con un gran detalle del curso de acción necesario para solucionarlos.
  2. Encontrar SIEMPRE una excusa para justificar porqué no hacemos nada para ejecutar (o al menos colaborar) con esas soluciones.

Como ejecutivos no nos podemos dar el lujo de caer en ninguna de estas dos.

“- ¿Cómo que no, Rodo? Está bueno tener claros los problemas y como solucionarlos.

Bueno, planteándolo así suena bien. Pero a lo que iba en realidad es que la solución siempre nazca de ese ejecutivo como si fuera una ecuación lógica: Problema / Análisis = Solución, donde el ejecutivo es el único actor y protagonista de la historia. Ahí si que empezamos a flaquear.

Antes de seguir, le voy a dedicar algunas oraciones al punto 2. Ya sé que lees y pensas “Si, conozco un montón de gente que vive poniendo excusas y solo se queja de los problemas y no hace nada.” Paremos acá YA MISMO.

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Una empresa que admiro

No, no voy a hablar de Apple (apuesto a que mis amigos más cercanos pensaron eso). Y no porque no la admire, creo que todos tenemos al menos un par de cosas que aprender de Apple. La empresa que más admiro  es Whirlpool.

Para los que no conocen el modelo de innovación y de gestión de Whirlpool es muy probable que el solo hecho de nombrarla les llame la atención. Casi que los puedo escuchar diciendo: ¿¿¿”Whirpool??? ¿¿¿La de los lavarropas???”

Bueno, enrealidad no los “escuché”. Solo estaba recordando lo que se me cruzó por la cabeza cuando leí sobre el caso (En el libro de Gary Hamel “El Futuro de la Admistración“).

Lo que busca conseguir el modelo es una cultura de innovación (donde antes no la había) a traves de distintos programas de emprendedorismo dentro de la compañía. Pero para Whirlpool no fue solamente el deseo de innovar (mucho menos de auto-denominarse innovadores) lo que los puso donde están, convirtiendolos en una de las empresas que más admiro. Su antigüo CEO, Dave Whitman, fue uno de los jugadores claves que movilizó algunos cambios fundamentales para que esa innovación tuviera un terreno fertil donde crecer (creación de nuevos procesos para desarrollo de productosevaluación del personalgestión del conocimiento y análisis de proyectos, entre otros). Lo que hace que admire tanto a Whirpool es justamente que un grupo de gente vió a donde querían llevar la empresadefinieron un camino y lo siguieron. Costó? Así parece, ya que les llevó varios años poder redefinirse, pero lo hicieron.

Fíjense que no estamos hablando de recetas mágicas que requieran las horas de consultoría más caras. Fueron cambios que cualquier mortal como vos y como yo podría ejecutar desde su empresa.

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¿Inteligencia o Léxico?

El lunes pasado escuché en el programa radial Perros de la Calle donde su conductor, Andy Kusnetzoff hacia referencia a un estudio (no tengo más información, sorry… si alguien sabe algo, por favor pasenme algún link) donde decían que no necesariamente la gente de mayor estudios era más inteligente que aquellos que no habían tenido la oportunidad de estudiar carreras de grado, maestrías, etc. Lo que marcaba Andy era que las personas que rotulamos como “inteligentes”, en muchos casos en realidad es porque tienen muy buena dicción y tienen adquiridas herramientas lingüísticas que les permiten expresarse muy cómodamente.

Me dejó pensando en las personas que -a mi juicio- no identifico con una inteligencia especialmente remarcable, y también en aquellos/as que admiro por su inteligencia. Debo admitir que me sorprendí, ya que he caído en esta trampa alguna vez. Muchas de esas personas “inteligentes” en realidad saben y/o pueden articular muy bien sus ideas, pero la idea en si misma quizás no es tan valorable como el mecanismo como se expresó.

O en criollo: ¡Muy buenos vendedores!

Por el otro lado tenemos a los que quizás no somos tan buenos “vendedores” y quizás carecemos de esas herramientas lingüísticas que nos hacen parecer inteligentes, pero eso poco tiene que ver con el valor (ya sea inmenso o pequeñísimo) de nuestras ideas.

Muchas veces decimos: – ¿Cómo puede estar esa persona en ese cargo?? Si no puede ni hablar!!

Quizás esta teoría lo explique!

¿Qué les parece?

Un post personal… una vez más.

Este post continua del anterior.

Después de escribirlo, escuché una frase que me dejó pensando:

Un lugar es tan bueno como la gente que conoces allí.

Me quedo pensando y lo relaciono con el post anterior porque me disparó pensar en mi “realidad” y mi forma de ver algunas cosas.

Me tocó estar en varios grupos (de amigos, laborales, de colegio, de facultad, etc.) que disfruté mucho pero que por una cosa u otra dí un paso al costado. Los que me conocen lo saben, aunque no hablemos de ello. Pero escucho la frase “un lugar es tan bueno como la gente que conoces allí” y no puedo dejar de pensar las veces que me alejé de un grupo por la gente que me transmitía cosas negativas. Pero, ¿qué pasaba con los buenos amigos? ¿Qué pasa con los que hacían de ese lugar uno muy bueno?

Lamentablemente no fui lo suficientemente hábil como para conservarlos. Ni dejarlos que me conserven. Por eso es que muchas veces tuve el impulso de irme bien lejos. Sólo, y empezar una vida distinta. Pero hoy siento una obligación, algo que debería hacer y dejar de lado olvidarme cuando algo no me gusta y abdicar: Tengo la obligación de hacer el mejor de los lugares para las personas que quiero y que me quieren. Ya sea en familia, amigos o trabajo… dónde sea.

Se que voy a sonar Naif, pero si todos nos esforzáramos por convertir ese lugar en el mejor lugar posible para quienes lo comparten con nosotros, quizás estaríamos un poco mejor, generando “lugares” interesantes donde nos encantaría encontrarnos.

Y no, no soy Naif, soy Nasif… lo de arriba se puede si queremos.
Abrazo!

 

Foto por parl

El verdadero desafio: Generar empresas interesantes

La semana pasada estuve leyendo Information Technology y Apertura… hace meses que no lo hacía, pero me tomé un rato para ojearlas.

En Information Technology, la nota de tapa de la edición Marzo 2011 es¿Qué buscan las empresas? donde abordan la situación del mercado laboral tecnológico y la escasez de profesionales (entre otros temas). Un apartado especial se titula “Reclutar y retener es la cuestión”, pero después de leerla no encontré mención ni recetas de como retener profesionales. Como no me rindo, y quería algo de info para el post, busqué en google “como retener personal” y el segundo resultado fue este artículo de La Nacion donde se hace un breve análisis cuantitativo de la conveniencia de retener personal en lugar de perderlo y tener que reclutar y entrenar nuevos profesionales: Si bien suena básico, es algo que muchas empresas hoy no están analizando a la hora de programar sus políticas de recursos humanos.

Hace un tiempo, escribí esto en base a un término de búsqueda que alguien ingresó en google para llegar a mi blog. Si bien creo que siguen vigentes esos tres puntos[1], hoy veo que pasa por otro lado lo de quedarme o no en una empresa, y tiene que ver con la empresa en si misma y lo que está generando, más allá de mi relación con ella. Ojo, los tres puntos [1] son lo que me hacen sentir cómodo como profesional, pero más allá de ello hay otros factores que hacen que la empresa como marco de una cultura puedan atraer y retener profesionales (por lo menos, a mí), y tienen que ver con hacerse interesantes.

Que quiero decir cuando digo hacerse interesante? Hablo de varias cosas:

  • Cartera de productos con los que me sienta identificado. Hoy en día lo que cuenta son las experiencias de usuarios, y es difícil tener un buen argumento de venta de un producto que no consumiríamos. Mucho menos convivir con esos productos o servicios todos los días.
  • Generar un ambiente que haga placentero trabajar, en cuanto a las prestaciones de las oficinas (Salas de relax y recreación, video juegos, sesión de masajes, salas temáticas, salas de reunión que fomenten el trabajo en equipo etc.) Como así también prácticas que fomenten el “ser parte” de ese espacio, como pueden ser momentos familiares para decorar las oficinas, días temáticos, el famoso 70-20-10 de Google, etc.
  • Tener un lugar donde expresar mis ideas y el enpowerment necesario para llevarlas a cabo (ojo, atado a un contexto).

No es mi idea que se tome lo de arriba como un paradigma en particular, es solo mi opinión. Si realmente quieren generar empresas interesantes donde la gente que trabaja con Uds. (y los que aún no lo hacen), les recomiendo que hablen con esa gente. Que los hagan participes y se van a sorprender con las respuestas y el compromiso.

Ahora… si me preguntan de quién es la responsabilidad. ¿Ustedes que piensan que contestaría?

 

[1] Lo que hace que elija quedarme en una compañía:

  • Ambiente excelente: Va más allá del inmueble y mobiliario del lugar de trabajo. Tiene más que ver con el clima y la atmósfera que todos los que compartimos el lugar formamos.
  • Desafíos: Si mi trabajo no me plantea desafíos y la oportunidad de enfrentarlos, no estaré muy lejos de buscar esa oportunidad en otro lado.
  • Ser escuchado y conversación: Y no hablo de que todos me escuchen, ya que es algo que yo mismo tengo que fomentar. Pero que la organización me escuche, y promueva el dialogo son muy importantes.

 

Foto por JustBec